Como el ladrón para proteger la mercancía robada, esconde el botín de oro, diamantes y las armas bajo el agua, entre las plantas acuáticas del fondo marino. Pero el atento buceador de la policía ya le está pisando los talones. Con su moto de agua, se desliza a toda velocidad para seguir la pista al ladrón y a su botín. El policía captura la mercancía robada y la devuelve. Después del trabajo se quita las aletas, las gafas de buceo y el casco.
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